La dulzura como carta principal: Niña Lobo en La Tangente
Siempre me resultó muy interesante el caso de las Niña Lobo, una de las propuestas más frescas y encantadoras de la escena uruguaya, que a pesar de venir bastante seguido a nuestro país, teniendo visitas en muchos escenarios de la ciudad desde 2022, nunca habían podido tener un show estelar con ellas a la cabeza de un espacio de la noche porteña. Por suerte la espera terminó y la pasada noche del sábado 8 de agosto en La Tangente, Niña Lobo presentó en Buenos Aires su fantástico segundo disco de estudio Montevideo Despierta, donde se animaron a jugar con nuevos sonidos y mostraron nuevas facetas del proyecto, algo que quedó muy bien reflejado en la noche de su presentación.

Luego de una apertura perfecta de los chicos de Fevernova, la banda uruguaya salió a escena con un show extenso presentando Montevideo Despierta, su último disco y reencontrarse con el público porteño que las esperaba con los brazos abiertos para emocionarse, corear a todo pulmón y pasar una gran noche de sábado. Con la luces apagadas y con los sintetizadores aclimatando al público, fueron apareciendo las chicas en el escenario, prendiendo las luces de a poco y dando lugar a Algo Tiene que Terminar, que funcionó como una apertura acorde a lo que íbamos a vivir esa noche.
El show arrancaba y canciones como Llorando en el baño, Las Canciones o Dentro fueron las primeras en ser coreadas en la noche, como si fueran himnos, el público se encontraba eufórico de estar compartiendo la noche de gala de las uruguayas que parecía que jugaban de local. Porque algo que de verdad siempre me pareció especial del proyecto es con la cercanía y cariño que tratan a su público, tanto que pareciera que tocaran todos los fin de semanas en los escenarios de Buenos Aires y fue algo que se reflejó a lo largo de todo el show.

Otra seguidilla apareció con muchos clásicos de la banda, tanto de su debut como de otros EPS donde Japón fue la primera en hacer saltar al público, dejando el mismo clima para Decís Que No y Hilary D. que con sus coros dulces y ritmos que hacen bailar a cualquiera, generaron en el público un encantó que era imposible de negar. En otras canciones como Llaves o No Soy Yo, la potencia del proyecto se ve reflejada en esos riffs de guitarras y su lírica tan desgarradora por momentos, hace del proyecto, en especial en vivo, algo monumental.
Casi sin parar de tocar, el proyecto agradeció a todos por estar presentes en esa noche y arrancando una nueva seguidilla con Tormenta, Flores Celestes, Perro Agonizante y Balada que hizo bailar, cantar y mirar de manera hipnótica al proyecto dejando lugar para un momento mucho más calmo. El momento íntimo llegó con una seguidilla que hizo emocionar a más de uno arrancando con Migrar, siguiendo con la encantadora Nuevo Balneario y finalizando con Dame Una Señal, tres piezas que muestran el amplio abanico sonoro que tiene en su haber el proyecto, dando un último respiro y despidiéndose del escenario conmovidas por la emoción de la gente con estas canciones y dejando un loop de sintetizadores para que la espera no fuera en silencio.

Volviendo al escenario para despedirse de la mejor forma con la seguidilla de Jaime y Domingo, dos de los himnos indiscutidos del proyecto que entre pogos amistosos, personas abrazadas, coros cantados a puro pulmón y con la certeza que de muy pronto nos volveremos a encontrar.
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