Un viaje melancólico y ruidoso: “Te llamamos” de Ok Píramides
- Gianfranco Barrera
- hace 3 días
- 3 Min. de lectura
Cuando una escena se consolida, como es nuestro caso luego de la explosion post pandemia como Winona Riders, Fonso y Las paritarias o El Club Audiovisual por mencionar algunos y también se afianzan proyectos que venían tocando hace tiempo como El Mató A Un Policía Motorizado, Atrás Hay Truenos o Perro Fantasma por ejemplo, hay proyectos que quedan en un gris algo extraño entre la búsqueda constante de nuevos sonidos y otros que buscan repetir el éxito pasado. Por esto mismo, luego de lanzar su último disco “Bueno Todo El Dia” que me había sorprendido mucho, Ok Pirámides vuelve con su trabajo más sólido hasta la fecha titulado “Te llamamos”.

Lanzado el 20 de marzo y a lo largo de las 9 canciones que componen al disco, Ok Pirámides se consolidan como uno de los proyectos más especiales de la escena actual con una mezcla de sonidos espesos, filosos, sumamente fluctuantes y finamente diagramados en el que interrumpen letras sensibles, fantasías enmarcadas en la realidad y por sobre todo sinceras.
El disco abre con “Bullshit”, un manifiesto de la postura de la banda no como un proyecto más, sino como parte de algo más y con una búsqueda ambiciosa que se extiende desde lo sonoro y se siente en sus versos como “Perdiendo el toque, dando en el blanco/ Acordate mi nombre, susurralo”. Dando pie a “Es Casi Transparente”, una canción descafeinada y con un clima que transita entre lo tenso y onírico con unas guitarras filosas que se mezclan con una prosa excelsa en la que destacó “Tenes que decidir en qué secuencia vibras” marcando así bastante bien la línea que busca explorar el disco.
En las tres siguientes canciones se explora el amplio catálogo sonoro del proyecto como en “Cualquier Cosa No” donde entre guitarras y bajo funk, la cadencia rítmica remite a canciones mucho más psicodélicas e introspectivas, generando un clima muy único, al igual que en “Joyas” donde el dub se se mezcla con elementos del dream pop y post punk en una interpretación letal de Loló Gasparini y dejando la vara muy alta para otra de las joyas del disco “Año Cero” donde el dúo de Julián Paolera y Loló nos trae un poema construido como una canción clásica de rock, pero con tintes del dream pop en sus ritmos que lo vuelven inolvidable.

“Yo siempre corri atras de un premio” es mi verso favorito de todo el disco y viene de la fantástica “Premio” que nos diagrama un escenario de resguardo, como lo hacen los buenos abrazos, que generan tranquilidad y calma y sí son dados por la persona indicada, se vuelven hasta eternos. A pesar de su corta duración, la canción se siente gigante y apreciar esos pequeños momentos como también lo hace “Árboles Todo El Dia” en el que se busca valorar la compañía de alguien, aunque sea algo cotidiano o sin gran valor, lo que importa es compartir.
Llegando al final del disco, esos sentimientos tan puros y cargados de emotividad siguen presentes en “Quiero Pausar” donde fiel al nombre de la misma canción, el ritmo se vuelve más calmo y tranquilo, donde Julian nos relata con una prosa nerviosa una necesidad: la necesidad de detenerse en el momento, en el ahora y otra vez, valorar ese instante que nos brinda la vida. La última canción del proyecto se titula “Nos Fascinara” y sirve como una especie de continuación de la anterior, cerrando con distorsión y melancolía un trabajo espectacular del grupo donde demuestran porque son de los proyectos más únicos e interesantes de la escena actual, teniendo una identidad propia que no es mucho decir en un momento donde todo el mundo quiere sonar a algo mas: Ok Pirámides busca sonar a ellos mismos, a transitar sus experiencias y vivencias, afianzados a su sonido y buscando por sobre todas las cosas, explorar nuevas facetas de ellos mismos, generando así un viaje cargado de melancolia y ruido que resulta espectacular.
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